El
gerente de esta yeguada es don José Bermúdez, y se encuentra
ubicada en la turística región mediterránea de Torrevieja
(Alicante).
A principios de los años noventa, se adquieren a distintos ganaderos
yeguas de muy diversas procedencias en cuanto a hierros, orígenes
y morfología. Pero sí se puede decir que esta ganadería
nace de verdad, en cuanto a la forma que hoy todos conocemos de esta casa,
a principios del año 1998. Este hecho se produce en el momento
en que José Bermúdez adquiere el primer ejemplar con el
hierro de don José Luis de la Escalera. Antes, a finales de 1997,
compra a un particular en Fuentes de Andalucía el primer ejemplar
de este hierro, y posteriormente (unos dos meses más tarde, ya
en el año 1998), adquiere un lote con ejemplares del hierro de
Escalera a la Yeguada La Troyeta, de la localidad alicantina de Denia.
A partir de este momento, y a pesar de tener ejemplares con una extraordinaria
calidad, se va deshaciendo de todos los animales que no hubieran nacido
en la casa de José Luis de la Escalera, o bien ya del hierro propio,
pero que sus padres y/o madres no fueran del citado hierro de Escalera.
Esto se lleva a cabo y finaliza en al año 2000, en el que se vende
todo el ganado "ajeno" o el propio de Escalera que no responde
al ideal forjado por José Bermúdez.
Es evidente, a tenor de lo explicado, que no se puede hablar de la Yeguada
Miño sin hacer referencias constantes y directas a su estirpe nuclear
y hierro madre, el de don José Luis de la Escalera. De hecho, en
la actualidad tiene todos sus ejemplares de esta ganadería (excepto
el semental Elegido XXIII, que es del hierro de doña Mª. Fernanda
de la Escalera, hermana de José Luis, aunque la procedencia es
la misma que la del resto de ejemplares).
De tal forma que, hoy por hoy, de don José Bermúdez no sólo
se puede decir que ha adquirido una punta de yeguas y sementales del mismo
hierro, sino que sobre todo ha adquirido, con ello, historia, genética,
conocimiento, legado familiar, tradición ganadera, etc... De esta
manera, ha conseguido además "tiempo", porque no tiene
que andar probando y ejercitando el ensayo y el error; sino que el camino
le viene marcado por la importante tradición ganadera de una de
las estirpes más destacadas y, probado de forma documental, más
antigua de España.
El talante de don José Bermúdez es el de una persona ambiciosa,
porque quiere criar lo mejor, pero además y lo más importante,
el de una persona humilde. Lo suficientemente humilde como para tratar
de ser el más fiel de los discípulos del maestro ganadero
don José Luis de la Escalera. Esto le convierte en el alumno más
aventajado de aquéllos cuantos aman y crían el caballo de
esta estirpe básica del PRE, y a su vez unido a su mentalidad netamente
empresarial, como se entiende la empresa moderna, es el ganadero con más
proyección de futuro del panorama nacional.
Fue en el concurso morfológico de Torrepacheco del año 2000,
cuando oímos hablar por primera vez de la Yeguada Miño,
y esto fue por el exitoso resultado que en dicho evento obtuvo. Así,
el primer premio que ha conseguido esta yeguada fue con una potra de dos
años de nombre Tejedora (del hierro de don Francisco Vañó),
que allí, en Murcia, fue primera de su sección. A partir
de ahí ha sido todo una escalada hacia el éxito. Fue precisamente
en Sicab 2000 ("si quieres ser grande, tienes que triunfar en Sevilla"),
la gran sorpresa del concurso logrando dos medallas de oro. Posteriormente,
en el año 2001 y 2002 vino a confirmar que nada había sido
fruto de la casualidad, repitiendo el éxito de la primera edición,
siendo en ambas ediciones una de las ganaderías más relevantes.
TREINTA
Y SEIS MADRES
En la actualidad, la Yeguada Miño se compone de CIENTO SEIS cabezas,
divididas de la siguiente forma:
Seis sementales (Elegido XXIII, Novelero XVI, Voluntario XIV, Romero XX,
Superior I y Torero XVI); treinta y seis yeguas de vientre (recordemos
que el mismo Escalera, tradicionalmente cuenta con veintidós yeguas
madres); ocho potros/as de tres años; doce potros/as de dos años;
dieciocho potros/as de un año; el resto es lo nacido hasta ahora.
La plantilla de la Yeguada Miño la componen actualmente: El mayoral
D. Arturo Fernández (antiguo mayoral de yeguada Maype), Vanesa
Bermúdez (hija del ganadero y aspirante a la dirección),
dos jinetes, tres mozos, un técnico-montador y un presentador.
Cuenta además, con los servicios de dos herradores y dos veterinarios
(uno de ellos D. Manuel Alejandro, del hospital veterinario de San Vicente
del Raspeig).
En general, se podría hablar de algunas diferencias morfológicas
con respecto a la casa de Escalera. Éstas son: ejemplares no tan
grandes ni tan sólidos pero con mejores cabezas, con mejor nota
de pecho y tórax, y sobre todo más en raza. Todos ellos,
por supuesto de capa castaña y con unos movimientos extraordinarios.
En cuanto al genotipo, este está perfectamente definido, porque
la gran mayoría de sus componentes son descendientes de Cazo (de
la ganadería del Duque de Alburquerque), en 3ª, 4ª o
5ª generación; y además se ha tratado de seleccionar
a todos aquellos ejemplares que vienen de Lebrijano III (de Yeguada Militar,
hijo de Agente por Maluso). Ambos forman los ingredientes básicos
para esta receta magistral a la hora de conseguir caballos sólidos
y con muchas aptitudes para la doma. Así, tenemos que recordar
que Lebrijano III, además de ser padre de Rondeño IX (campeón
de España del 2002), Elegido XXIII (de esta ganadería y
a su vez abuelo de Soberbio VI -exitoso caballo en doma clásica
actualmente, montado por Luis Lucio-), es el abuelo tanto de Invasor (dos
veces campeón de España y 11º clasificado en las últimas
olimpiadas en la disciplina de doma clásica), como de Gaucho III
(en Estados Unidos actualmente, siendo uno de los caballos PRE más
importantes del mundo en dicha disciplina ecuestre).
EL
FUTURO
Conocidos ya los orígenes de la Yeguada Miño, debemos hablar
del futuro de esta ganadería, y éste viene determinado por
una palabra mágica y clave. Ésta no es otra que la palabra
FUNCIONALIDAD. Se buscan caballos en el sentido literal, no sólo
caballos bellos... Caballos para ser montados, pero tratando de seleccionar
aquéllos con mayores aptitudes para la doma. Es por ello que el
primer potro premiado, con el propio hierro de la casa, ha sido Sevillano
J.F. 1, que fue tercer clasificado en la sección de potros de un
año y mejores movimientos en la VIII Muestra Murciana, del pasado
año 2001. Habría que resaltar que era la primera vez que
se mostraba un potro de la Yeguada Miño en un concurso morfológico.
No se seleccionó sólo por su morfología (que sin
duda era buena, pues de lo contrario no hubiese sido segundo), sino que
sobre todo se hizo por sus movimientos, dejando esto de forma latente
y demostrada, al obtener los mejores movimientos de la sección.
En la actualidad hay ejemplares de esta ganadería que por sus éxitos
cosechados se han convertido en clásicos dentro del mundo del PRE,
como pueden ser: Rondadora V, Barquera XVIII, Gorriona XX, Inesperada
VIII, Islera XVI, Joyera III, Licenciada VI, Agradecida II, Zagala XIII,
Superior I, Amoroso 15, Elegido XXIII, Romero XX, etc... Y otros ya del
hierro del propio Bermúdez, de los que tendremos que empezar a
acostumbrarnos a escuchar sus nombres. Tal es el caso de Prometida J.F.
1, Escritura J. F. 1, Diplomada J. F. 1, Entendida J. F. 1, Saleroso J.
F. 1, Descarado J. F. 1 o el ya mencionado Sevillano J.F. 1.
En definitiva, nos encontramos ante una ganadería joven pero con
mucha historia y tradición a sus espaldas, en la que se están
haciendo bien las cosas y con unos objetivos muy elevados y muy claros:
criar caballos bellos, pero, por encima de todo, criar caballos para ser
montados.